lunes, 24 de abril de 2017

Reseña: Harry Potter and The Cursed Child/ El Legado Maldito

Harry Potter and the Cursed Child (…y el legado maldito en la versión en español) es una obra de teatro basada en el mundo mágico creado por J.K Rowling y escrita por Jack Thorne  y John Tiffany.
 Ir a la obra en Londres es un imposible para la mayoría de los fans de la saga, incluso si vives a tres calles de donde la presentan.

Siendo así los potterhead del mundo hemos devorado el guión en el cual se basa la obra (vendido abiertamente tras la presión del público) y he aquí mi reseña al respecto:

La historia inicia con el foco puesto en el hijo medio de Harry: Albus Severus, quien se hace amigo de Scorpius Malfoy y es sorteado en Slytherin. Durante los próximos años en Hogwarts comprobamos que Albus perdió la lotería genética pues nada le sale bien –ya sea magia, quidditch o ser popular- y vive aplastado por la fama de su padre.

Nada más leer las primeras páginas del guión me detuve a chequear la portada con detenimiento. Sinceramente creía que había adquirido el PDF equivocado y esperaba que encima del título dijera “FanFic basado en…”, pues –tal como miles de reseñas ya lo han dicho-  parece un escrito cualquiera que te encontrarías por internet.

Luego de resignarnos a que esta no será una historia del nivel que estamos acostumbrado al hablar de Harry Potter seguimos leyendo para llegar  a lo que detonará los conflictos y aventuras que queremos ver: Un giratiempo ilegal y defectuoso que permite viajar atrás en el tiempo durante décadas, pero solo por cinco minutos.

Además conocemos a Delphini, la prima de Cedric Diggory, cuando va con el padre de este a pedirle a Harry que usen el giratiempo para salvar a Cedric. Harry se niega pero Albus, Scorpius y Delphini hacen equipo para robar el giratiempo y ser héroes.

La primera persona en darse cuenta del gran problema literario que son los giratiempos fue la misma J.K Rowling. Quien declaró en Pottermore que entendía todos los agujeros argumentales que creaban y por eso puso una escena donde todos los giratiempos son destruidos (libro 5).

También las reglas y funcionamiento de los giratiempos que puso la Rowling evitan incoherencias mayores. Pero esta obra decidió tirar todos esos principios de los viajes del tiempo por la ventana.

Y es que el tiempo no puede ser cambiado per se, tal como explica Hermione en el tercer libro: Lo que se está por hacer en el pasado ya pasó factura al presente aunque no lo notáramos.

Pues bien, en la obra de pronto toda la realidad presente cambia drásticamente múltiples veces y lo peor es que no pasa inmediatamente. Hay un efecto retrasado que les da margen a los personajes para decir “volvamos en el tiempo antes de que los cambios del pasado nos alcancen.” Completamente ilógico en cualquier historia de viajes en el tiempo.

Incluso aceptando la idea de que Thorne  y John Tiffany (los guionistas) quisieron cambiar algunas cosas del mundo original es ridículo que no respeten sus propias reglas. Ellos mismos establecieron en la obra que si haces viajes a pasados remotos envejecerás los años que haya de diferencia cuando vuelvas, lo que no le ocurre a ningún personaje  en esta obra a pesar de que llegan a viajar casi 40 años atrás.

Mucha gente en internet ha comentado -en especial referencia a este guión- que esta clase de viajes en el tiempo son una gran trampa. En el sentido de que los guionistas están tomando la vía fácil y en el sentido también de que es una fórmula para el desastre.

Claro, todos queremos revivir y ser parte del grupo original. ¿Qué gracia tiene Hogwarts en un periodo de paz y con personajes con los que no sentimos conexión? Por eso siempre están las tentaciones como la de volver en el tiempo y tener nuestra aventura allí, en el pasado que amamos.

Este deseo de ir al pasado no tiene que ser necesariamente malo; en la película  Fantastic Beast and Where to Find Them (Animales fantásticos…) la historia ocurre en una década bastante anterior a la del libro original y por lo que se sabe el resto de esta nueva saga filmografía girará en torno Dumblendore y Grindewald, creando una conexión indirecta con el “presente” (la serie literaria original).

De hecho,  meses antes de que saliera el guión de la obra llegué a leer que mostraría mucho de la infancia de Harry con los Dursleys y llegué a creer que de allí era el título “el niño maldito”.
Ese hubiera sido un viaje al pasado menos mágico pero mucho más interesante y funcional para la obra, considerando que toda la trama se sostiene sobre la complicada relación padre-hijo de Harry y Albus. Hubiera sido un mejor recurso, para mostrar, por ejemplo, que Harry no tiene experiencia en esto de ser parte de una familia feliz.

Pero dejemos de hablar del pasado.

La historia sigue con Albus y Scorpius asistiendo al pasado para hacer perder a Cedric Diggory las diferentes pruebas previas al laberinto y así le sea imposible llegar a la copa antes que Harry (recuerden que quien llevara menos puntos acumulados entraba de último al laberinto).

Como toda historia con viajes en el tiempo cada pequeño cambio que hacen los protagonistas provoca futuros radicalmente diferentes. 

Así, al volver de su primer viaje (violando las leyes de los giratiempos que nunca han llevado a alguien hacia el futuro) lo que han conseguido es que  Albus haya terminado sorteado en Gryffindor –sin que nunca se llegue a explicar por qué- y que Hermione y Ron nunca se enamoraran.

De hecho ella se volvió una mujer amargada limitada a un puesto de profesora, en contraste a su puesto de Ministra de Magia en el presente original. Mientras que él se volvió muy serio y al parecer un hombre de carrera.

En el segundo viaje que hacen terminan convirtiendo a Cedric en un mortífago que mata a Neville Longbottom y vuelve el futuro una aberración donde Voldemort está al mando.

Albus no existe en este nuevo presente y Scorpius –según se entera por lo que dicen los demás- es un psicópata que tortura a magos hijos de muggles y es bastante popular. Aunque la relación con su propio padre es peor que nunca.

Aquí aprovecho para hablar acerca de la caracterización que los guionistas le dieron a cada personaje.
Lo primero que sentí luego de leer todo esto es que Thorne  y Tiffany creen que la personalidad es algo aleatorio.

Está bien, es posible que Scorpius fuera mucho más seguro y sádico en un mundo donde el bando de sus padres ganó y ha sido criado como parte de una élite.  Pero todos estamos de acuerdo en que la inteligencia, ambición y moral de Hermione no están atadas a Ron y no hay razón para que ella no llegara a ser Ministra de Magia si no se casaba.

La primera vez que los niños vuelven del pasado –cuando Albus sigue siendo un “perdedor” pero aun así termina en Gryffindor- vemos otro problema de caracterización, esta vez en Harry:

Harry amenaza a McGonagall para que mantenga a Scorpius lejos de su hijo y le llega a decir que si ella no lo consigue hará que el Ministerio de Magia cierre el colegio.

No sé si es más ridículo que Harry –quien tras la experiencia con Dolores Umbridge seguro debería saber lo mal que está que el Ministerio  se meta con  Hogwarts- amenace con cerrar el lugar que considera su hogar o McGonagall dejándose intimidar de esa forma.

En todo caso, gran parte de todo esto queda borrado cuando los niños re-corrigen el pasado, dejando todo exactamente como en el inicio. Hasta que Delphini revela sus cartas:

No es la prima de Cedric, sino la hija secreta de Voldemort, que ha engañado a todos para poder salvar a su padre. Por lo que va al año en el que esté va a matar al pequeño Harry, arrastrando involuntariamente a Albus y Scorpius con ella al pasado.

Los adultos se las ingenian para ir al pasado también, derrotar a Delphini y volver todos sanos y salvos. La obra cierra mostrando que Harry y su hijo se han vuelto más cercanos  y por lo tanto la trama queda resuelta.

La verdadera identidad de Delphini es el punto clave que impide tomarte en serio esta historia o a los guionistas.

Les doy crédito porque al inicio de la obra explicaron que Scorpius era acosado por la opinión pública bajo la sospecha de ser hijo de Voldemort, por lo que establecieron en la mente de la audiencia el tema y las posibilidades desde el principio.

Pero fuera de eso es completamente ridículo, Voldemort apuntaba a volverse inmortal no a crear una dinastía. Jamás hubiera pensando en tener un hijo, se sentía demasiado único para eso. La única razón para que se planteara tener un descendiente es que pretendiera usar su cuerpo en algún ritual para concretar la vida eterna para sí mismo o algo por el estilo, pero este no es el caso.

También tenemos que Delphini decepciona por ser un agregado al villano original. Todo su objetivo es revivir a Voldemort y aunque ella llegó a asesinar a un niño en el presente no es una amenaza real por su cuenta. Ni siquiera parece particularmente lista o maquiavélica a pesar de que logró engañar a todos para robar el giratiempo.

Podemos comparar el guión nuevamente con la película Fantastic Beast… en el que tenemos todo un nuevo villano, en vez de centrarnos en un aún por nacer o muy joven Voldemort (aunque los dos tienen una ideología bastante similar).

La mejor prueba de que Delphini es una terrible antagonista es que no dejó marca. Derrotada al primer intento el mundo sigue su curso sin dar cuenta de que existió. Ni siquiera le podemos atribuir un efecto espejo o Doppelgänger en lo referente a la relación padre famoso-hijo que tiene que vivir a la altura del legado familiar.

Mi última señalización acerca de esta obra es que siento que estos dos guionistas no leyeron los libros o por lo menos no lo estudiaron. No sé si hay un factor de ego aquí, en el sentido de que se creyeron demasiado como para tomarse en serio la historia original o al fandom.

Al leer el guión no se siente nada de sintonía con los libros y su universo. Agarraron lo más visible, probablemente solo basándose en las películas y desconocieron lo bien tejido que esta este mundo.

Se nota en los fallos de personalidad que ya mencioné pero también en cosas como que McGonagall siga siendo directora cuando Rowling dijo que la profesora se jubiló. O que Harry siga teniendo poderes especiales, lo cuales todos sabemos que desaparecieron tras la muerte de Voldemort (y el trozo de su alma unida a Harry).

En este sentido, y está abierto a debate, creo que otro error fue poner a Hermione como Ministra de Magia. No coincide con la biografía oficial del personaje y de paso creo que aunque Hermione ha sido reconocida como una de las más brillantes brujas de su generación no es vista como líder y no sabe cómo influir en la gente de la manera que una política requeriría.

Muestra de esto tenemos todo lo relacionado al Ejército de Dumbledore, donde desde la primera reunión todos veían a Harry como líder automático así fuera Hermione el cerebro orquestrante. Y también todo lo relacionado al PEDDO, que demuestra que nuestra brillante Gryffindor no puede ver que la gente requiera de buen marketing y dosis de relaciones públicas eficientes para abrazar una causa aunque la reconozcan como justa y buena.

Y Rowling es consciente de que Hermione no podría alcanzar fácilmente un rango tan alto, en especial considerando que ni siquiera el propio Harry terminó siendo Ministro de Magia.

Tampoco siento que la relación de Albus y Harry sea acertada. Es decir, la veo viable pero al final del libro 7 Harry parece cariñoso, comprensivo y tierno. E incluso da la impresión de que el grupo original ha logrado mantener al margen de su fama a sus hijos, según se puede entender de que Albus pregunte por qué todo el mundo los estaba viendo en el andén 9 ¾ en su primer año en Hogwarts.

No creo que Rowling haya estado involucrada en la creación de este guión tanto como se dice. Veo su huella en el referente histórico del primer giratiempo creado, esa clase de datos son muy propio de ella.

Del resto no veo su marca y rechazo el argumento de que esto es así porque ella no sabe escribir obras de teatro tan bien como novelas. Esta mujer hizo un guión filmográfico excelente (tomando en cuenta que es el primer intento de alguien sin formación especializada). Así que dudo mucho que la “falta de talento” por parte de Rowling  sea la razón por la cual The Cursed Child es una historia tan carente.


¿Y si me creo tan lista y estoy tan dispuesta a criticar por qué no hago yo mi propia versión? Pues eso quedará para el próximo post.

viernes, 14 de abril de 2017

Reseña y análisis: La Escuela del Bien y el Mal (3/3)

Trailer oficial del lanzamiento del libro

Seguimos con la última parte del análisis de la saga de La Escuela del Bien y el Mal. Pueden consultar los resumenes y la primera parte del análisis en este post y la segunda parte en este.

Contenido

Resumen de los tres tomos (Post 1)
Análisis:
1) Reescritura de fórmulas (post 1)
2) Acerca de las formulas clásicas (post 1)
3) Sobre  lo metafantástico (post 2)
4) Análisis y comentarios sobre el Bien y el Mal (post 2)
4.1) El código del mal (post 2)
5) Deshilachado final (post 3)


5) Deshilachado final

Aunque el libro recogió muchos clichés y simplismos casi toda la saga me pareció creativa y bien armada. Y digo casi porque las revelaciones del último libro dejaron mucho que desear.

miércoles, 12 de abril de 2017

Resumen y análisis: La Escuela del Bien y el Mal (2/3)



Seguimos con el análisis de la saga de La Escuela del Bien y el Mal. Pueden consultar los resumenes y la primera parte del análisis en este post.
Contenido

Resumen de los tres tomos (Post 1)
Análisis:
1) Reescritura de fórmulas (post 1)
2) Acerca de las formulas clásicas (post 1)
3) Sobre  lo metafantástico (post 2)
4) Análisis y comentarios sobre el Bien y el Mal (post 2)
4.1) El código del mal (post 2)
5) Deshilachado final (post 3)